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EL SÍNDROME DE BURNOUT EN LOS EQUIPOS DE TRABAJO

El término burnout se ha popularizado últimamente debido al estrés laboral ocasionado por el COVID-19, pero su origen se remonta por primera vez a 1974, cuando Herbert Freudenberger lo acuñó en su libro “Burnout: The High Cost of High Achievement”.

Se conoce como síndrome de burnout o "síndrome del trabajador quemado" a la cronificación del estrés laboral, que se manifiesta como un aumento del agotamiento físico y mental prolongado en el tiempo y que puede llegar a alterar la personalidad o autoestima del trabajador. A pesar de lo que muchos piensan, se trata de un proceso en el que, de manera muy progresiva, la persona trabajadora va sufriendo una pérdida del interés en sus tareas y desarrollando una reacción psicológica negativa hacia estas o hacia su ocupación laboral.  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido de manera oficial síndrome de burnout o de desgaste profesional como enfermedad tras la ratificación de la revisión número 11 de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Conexos (CIE-11), aprobada en 2020.

CONSECUENCIAS DEL SÍNDROME DE BURNOUT

El síndrome de burnout puede manifestarse de dos formas: como (1) burnout pasivo, tiene sentimientos de baja apatía y está relacionado directamente con factores psicosociales; o (2) burnout activo, que mantiene una conducta asertiva y está relacionado con elementos externos a la profesión.

 Aun así, ambos tipos de burnout tienen unas consecuencias en concreto:

Alienación de las actividades y relaciones laborales

Se percibe el trabajo cada vez más estresante y frustrante, lo que desemboca en trabajadores mucho más cínicos sobre sus condiciones de trabajo y las personas con las que trabajan.

Síntomas físicos

Una de las consecuencias del estrés crónico que genera este burnout puede provocar dolores de cabeza y de estómago o problemas intestinales.

Agotamiento emocional

El cansancio generado por el estrés crónico, a menudo hace que las personas que lo padecen sientan que les falta energía, además también pueden distanciarse emocionalmente del equipo.

Rendimiento y productividad reducida

Esto afecta directamente y principalmente a las tareas cotidianas en el trabajo y en el hogar, puesto que deriva a un sentimiento negativo sobre ellas, tienen dificultad para concentrarse y, a menudo, carecen de creatividad.

10 TIPS PARA EVITAR EL SÍNDROME DE BURNOUT Y PREVENIRLO EN TU EQUIPO

Debemos tener en cuenta que, si se da un caso de síndrome de burnout grave en nuestro equipo, lo aconsejable es derivar y facilitar el acceso a una atención sanitaria de calidad. También el apoyo y comprensión necesaria para que la persona en cuestión se sienta segura y pueda solucionar la situación cuanto antes.

Antes de llegar a este punto, se puede evitar y gestionar el estrés en el ámbito laboral a partir de una serie de medidas y consejos:

  1. Conocer el burnout y los factores que lo originan, así como las circunstancias que están detrás de cada caso particular o más frecuentes para poder solucionar una vez las identifiquemos.
  2. Identificar los factores que pueden ocasionar situaciones de estrés o ansiedad para poder gestionarlos en el momento que se generen una crisis de estrés o ansiedad.
  3. Aprender a afrontar el estrés mediante técnicas de relajación, respiración o terapia psicológica cognitivo-conductual.
  4. Ajustar las expectativas a la realidad y establecer límites para no sobrecargar a tu equipo de trabajo, con el objetivo de conseguir una serie de metas imposibles de alcanzar.
  5. Trabajar en la mejora de la autoestima no solo será beneficioso en la vida laboral si no también en la vida personal.
  6. Impulsar la resiliencia, asertividad y el control de nuestras emociones, en ocasiones esto ayudará a reducir el nivel de estrés acumulado en el trabajo.
  7. Fomentar hábitos de vida saludables, como una alimentación sana, la práctica regular de ejercicio físico o descansar las horas indicadas. Estos tres factores son fundamentales para afrontar el estrés y fortalecer la salud mental.
  8. Recuperar la inspiración en el trabajo a través de nuevas dinámicas y lluvias de ideas que ayuden a salir de la monotonía establecida.
  9. Hablar con el resto del equipo y con el responsable del mismo hará que la carga de trabajo pueda repartirse de manera equitativa en función de las necesidades y capacidades de cada uno.
  10.  Gestionar el tiempo de manera correcta es fundamental para poder organizarse y sacar adelante el trabajo diario. Este ha sido uno de los mayores retos frente al teletrabajo, donde los horarios y rutinas se han visto afectadas.